lunes, 26 de mayo de 2014

Despedida

Nadie dijo que fuera fácil. Aún hoy se me antoja imposible expresar con palabras el profundo agradecimiento que siento tras estos cinco inolvidables años. He aquí un extracto de lo declarado en una noche llena de sentimientos, recuerdos, emociones y palabras de afecto y amistad:

Murcia, 23 de Mayo de 2014

"¡Buenas noches a todos! Me vais a disculpar por no tener la capacidad innata de una exquisita expresión oral ni el don de palabra, y es que en estos 5 cinco años –y a pesar de que lo he intentado- he dado por perdida la batalla contra el Dr. Herrero. No voy a poder estar a la altura de su oratoria.

No obstante, no quería dejar pasar la ocasión de agradecer vuestra presencia esta noche, ni considero que deba obviar poner de manifiesto cuánto y de qué modo habéis formado  parte de mi historia en estos últimos años.
Una historia que comienza allá por mayo de 2009 cuando, tras superar el examen MIR, una andaluza como yo (en su búsqueda y avidez por el cambio) decide trasladarse a Murcia, una ciudad completamente desconocida y ajena en todos los sentidos. Ya desde el principio, la acogida fue inmejorable, permitiendo acomodarme y hacerme hueco sin grandes dificultades. No resultó difícil la tarea de crear nuevas amistades a mi llegada.
El hospital se convirtió en todo un mundo por descubrir, y a él agradezco mi formación y crecimiento.

Quisiera, en primer lugar, dar las gracias al Servicio de Medicina Interna (facultativos, administrativos y personal de enfermería); que ha sido mi casa y mi refugio durante todos estos años. En él he descubierto la tenacidad en el trabajo, la dedicación y la auténtica vocación médica.
Gracias, especialmente, a la Dra. Marín, con ella comencé a dar mis primeros pasos por la Interna, y es a quien le debo el aprendizaje de los primeros meses. A las tutoras de residentes, Dra. Gil, Dra. García Orenes, y especialmente a la Dra. Barrio, por su preocupación, disponibilidad y entrega. Gracias a las compañeras de Paliativos (Dra. Gandía y Dra. López) y de la Unidad de Cadera (Dra. Cerón), porque colman diariamente su oficio de una increíble calidad humana y profesional. Gracias a la Dra. Herranz, Dra. Page y Dra. Vigueras, por compartir tanta ciencia y conocimiento, por sus exposiciones magistrales y la presentación de casos clínicos que tanto nos han enseñado. Gracias a los varones de la 1ª fila (Dr. Andreo, Dr. Pretel, Dr. Martínez y Dr. Alemán), por su discreción, sabiduría y buen hacer. Gracias a la Sección de Infecciosas (Dr. Espinosa, Dr. Bravo y Dra. Carpena), por instruirme, corregirme y perfeccionarme en la elaboración de la historia clínica y la exploración física; por las  interesantísimas consultas de VIH y por hacerme correr en todos los sentidos de la palabra. Gracias al equipo de la UMCE (Dr. Torralba,  Dra. Casado y Dra. Llanos) por vuestra cordialidad y apertura, y por hacerme entender que no sólo la Medicina es un arte (también la pintura!!).

Gracias a todos mis resis de Interna, los mayores que ya acabaron, mis “co-erres” y los peques que se quedan, porque no saben de qué manera me han hecho aprender y disfrutar trabajando. Gracias por hacer todo más fácil; por los viajes, las escapadas en bici y los aperitivos. Y gracias, cómo no, a los jefes: Dr. Herrero y Dr. Arribas, por abrirnos las puertas de sus despachos, escucharnos y acompañarnos. Porque siempre se han mostrado accesibles y cercanos.


Y en cuanto al resto de Especialidades Médicas os agradezco vuestro interés y disposición, porque siempre he sentido vuestro apoyo y colaboración, tanto en planta como en las guardias.

Gracias al servicio de Cardiología, y muy especialmente al Dr. Cambronero y Dr. Martínez Corbalán, que me acompañaron en mis primeros pasos por esta especialidad, y me introdujeron en el mundo de la cardiopatía isquémica, las valvulopatías y las cardioversiones eléctricas. Y al Dr. Giménez, por colarme en su consulta, actualizarme en la insuficiencia cardíaca y empaparme de ciencia y conocimiento.

Gracias a los neumólogos, a todos sus resis, y muy especialmente a la Dra. Meca, que primero fue mi co-R y más tarde mi adjunta; por estar disponible las 24 horas del día y cargar de oxígeno la vida de nuestros pacientes.

Gracias al servicio de Digestivo, y de forma especial al Dr. Muñoz, quien me educó para ser minuciosa y detallista; y quien con paciencia y esmero me explicaba y me ha hecho disfrutar con el estudio de la hepatología. Y la Dra. Chacón, que me hizo hueco en su consulta para compartir de primera mano las experiencias de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal.

Gracias al servicio de Endocrinología, y muy especialmente a la Dra. Pascual (Mini), con quien compartí todo un mes de insulinoterapia, consejos dietéticos y éxitos terapéuticos. No conozco a nadie mejor que ella para transmitir empatía y ganarse la confianza del paciente. Y no puedo olvidarme de la Dra. Arjonilla, compañera de trabajo –pero ante todo amiga-: Gracias por compartir esta aventura conmigo.

Gracias, cómo no, al servicio de Neurología; que se convirtió en mi segunda casa, haciéndome sentir un miembro más del equipo. Muchas gracias a la Dra. Contreras, Dra. Martínez-Vidal y Dra. Albert, por su cercanía y amabilidad, porque son auténtico ejemplo de lucha y trabajo. Gracias al Dr. Alías, Dr. Moreno, Dr. Villaverde y Dr. Fernández, por colmar de humor las jornadas laborales, por sus buenas palabras. Porque son verdaderos maestros de su Especialidad.

Gracias a la Dra. Gil, Dra. Ureña, Dra. Martínez-Vidal y Dra. López, porque más allá de lo estrictamente laboral hemos compartido inolvidables momentos de ocio y encuentro. Con vosotras he cumplido mi sueño de “ser jinete”, he conocido otros rinconcitos de Murcia y he crecido y aprendido con cada uno de vuestros consejos. Agradezco vuestra apertura y acogida en este último año, porque me habéis hecho sentir una más.

Gracias a tantos otros especialistas (Radiólogos, Reumatólogos, Intensivistas, Microbiólogos, Anestesistas, Alergólogos, Urólogos... y hasta Cirujanos y Traumatólogos), y personal de Enfermería (mención especial se merecen los enfermeros de las sextas, las quintas, la 5ªIP, la 4ªDG, la 2ªDP y la 3ªDP) con quienes he compartido no sólo pacientes, sino momentos de estrés, dudas, risas y cotilleos de pasillo.

Y cómo no, gracias a mi familia, mis padres y hermanos, porque sin su apoyo, comprensión y ánimo, probablemente no me encontrara hoy aquí. Gracias por ser el pilar y sustento de mi vida, y acompañarme a cada paso y en cada una de mis decisiones.

Ahora acaba esta inolvidable etapa en Murcia, pero tengo la suerte, la ilusión y el reto de comenzar una nueva experiencia laboral como Coordinadora en un Proyecto de Salud en Bolivia, puesto que se me ofertó y no he podido rechazar.

Espero volver pronto y encontrarme de nuevo con todos vosotros, mis queridos compañeros y amigos del Hospital Morales Meseguer."


lunes, 21 de abril de 2014

Blaumut

Tarde de Abril -"aguas mil"-. Jornada de descanso y puesta al día.
Nada como aderezar estos instantes con nuevas y recientes adquisiciones musicales. Un regalo para los sentidos.


domingo, 19 de enero de 2014

Interruptio

Ni de derechas ni de izquierdas. No es cuestión de partidismos.
Ni tan siquiera debiera vincularse a creencias o religiones.
Es un tema tan controvertido como delicado. Siempre lo ha sido. Y es que en estas últimas semanas el asunto del aborto alcanza -si cabe- aún más protagonismo.

La sociedad se escinde en partidarios y detractores. A favor, los "progres", los liberales. En contra, los "ultras", los fascistas.
Sobre la mesa se presenta el debate en torno a los derechos de la mujer. Todo el mundo opina, discute y argumenta. Quizá a nadie se le haya ocurrido aún -ni por asomo- ojear el polémico anteproyecto de ley de Gallardón y cotejarlo con su predecesora, la Ley Orgánica del 2010, aprobada durante la legislatura de Rodríguez Zapatero. Les insto a su lectura.

Se puede estar, en mayor o menor medida, conforme o en desacuerdo con ciertos supuestos; no cabe duda. Sin embargo, no parece lícito ni razonable, entre tanto maremágnum, poner en tela de juicio los derechos de la mujer, ni hacer de éstos un estandarte de lucha ("Nosotras parimos, nosotras decidimos"). Hasta donde bien se sabe, engendrar es cosa de dos. Habría de hablarse entonces del "derecho de los padres a decidir ". También ellos tendrán algo que decir... Considerar la penalización del libre aborto como algo misógino o machista es ridículo y desmesurado. A nadie se le ocurriría pensar que este es un planteamiento aleatorio e irreflexivo.

La mujer tiene (tenemos) derechos, claro que sí. Derecho a decidir sobre su sexualidad y a planificar su maternidad. Derecho a expresar sus miedos, problemas y dificultades; y a que se le otorguen el apoyo y la ayuda pertinentes a sus necesidades. Tiene derecho a ser informada y a recibir asesoramiento, orientación y programas de planificación familiar. El embarazo no debiera adquirir la consideración de problema, en ninguna circunstancia; y el aborto (fuera de supuestos) no debiera revelarse como único recurso o solución.

Hacer uso de temas tan delicados y comprometidos para hacer política es, cuanto menos, indecoroso y ruin. La sociedad tiene que manifestarse (¡claro que sí!) y exigir a sus gobernantes medidas y recursos; el fiel compromiso de que ninguna mujer sentirá incertidumbre y desamparo ante la nueva vida que se gesta.





domingo, 15 de diciembre de 2013

Será

El tiempo no tiempo freno. Quizá sea el precio de hacerse mayor, o tal vez la grata impresión de haber vivido -esencialmente- buenos momentos... Será eso.

El Nuevo Año se deja entrever, asomando tímidamente; en tanto que el 2013 va anunciando su despedida. Tras él quedan días de experiencias inolvidables; meses de vivencias y convivencia en tierras catalanas; amistades forjadas a caballo, en danza o entre brindis de vino y cerveza; momentos de descanso, viajes y saraos; de reencuentros y partidas. Un año por el que sentirse complacida y satisfecha. Por el que dar gracias a la vida al rodearme de tanta gente con la que compartir recuerdos, emociones y sentimientos. Agradecer -incluso- por quienes pasaron por ella de puntillas. Gracias por cada sonrisa que se despierta al sentirse recordada; por los amigos en la distancia y por aquéllos que comparten mi día a día. Por mis padres y hermanos, que son apoyo y compañía en cada uno de mis pasos. Gracias por el trabajo, que me hace crecer en las distintas esferas de mi biografía; y por todos los compañeros (adjuntos y residentes) de cada una de las especialidades, porque con ellos aprendo, comparto, disfruto, y hacen de esta región un verdadero hogar para mí.

El 2014 se presenta inolvidable, es una certeza. Será un año de cambios sin ninguna duda. Un volver a empezar en muchos aspectos.
Con su llegada, tan sólo quisiera continuar conviviendo con la alegría como estado  innato; hacer de cada tropiezo un impulso y superación; preservar la capacidad de admiración, la ilusión; seguir siempre en el camino, no perder nunca el horizonte.
Será un año de nuevos retos y conquistas. De despedidas, mudanzas y adaptaciones. Un 2014 grato, próspero y espléndido; único y especial. Un año para vivir y degustar. Será principio y continuidad... para mí, para nosotros, para todos.

¡¡Mucha Salud y Felicidad en este 2014!!*




lunes, 2 de diciembre de 2013

No hay más

"...No hay más imposibles que no verte, más mal sueños que perderte, no hay silencios que callen por ti.
No hay más ilusiones que tenerte, más riquezas que quererte; no hay un pobre más pobre sin ti. Si no estás, si tú no estás -mi vida-, no hay más..."

Hace apenas seis meses que Juan perdió a su esposa. Su pareja, su amor, su fiel compañera; la madre de sus hijos. Una mujer al cuidado de su familia. La luz y la vida para un hombre que se ha desvivido por los suyos, y que hasta entonces era puro derroche de entusiasmo y vitalidad. Quienes mejor le conocen aseguran que "no volvió a levantar cabeza". Fue un duro golpe su pérdida.

Pese a todo, Juan no está solo. Tiene unos hijos (y sus nueras) que se han hecho cargo de sus cuidados; y quienes lo acompañan ininterrumpidamente en cada uno de sus ingresos de los últimos meses. "Soy un afortunado" -reconoce-. 
La mañana de su alta bromeaba con el equipo médico equiparándolo a una orquesta musical (la residente de último año sería la directora ^+^). A todos gustaba su forma de ser, abierta y risueña.

Acudía puntualmente a cada cita en la consulta, y consta que era un paciente buen cumplidor del régimen terapéutico y de las medidas higiénico-dietéticas. En cada conversación encontraba lugar y momento para hablar de su esposa. De sus ojos emanaba entonces una profunda tristeza, y su voz entrecortada era expresión de pérdida y soledad. Se generaban imprevistos silencios de recuerdo y evocación.

Los últimos ingresos hicieron mella en un cuerpo ya desgastado por los años y la enfermedad. Su familia continuó siendo el mejor apoyo para Juan, que parecía ir abandonándose en cada una de sus asistencias hospitalarias.
Como en cada una de las ocasiones anteriores, encontrarlo ingresado de nuevo fue algo inesperado y sorpresivo. Apenas irreconocible en esta situación, el deterioro era evidente y manifiesto. 
Juan había regresado para despedirse esta vez. Quizá su vida había dejado de adquirir sentido ante la falta de quien fue su compañera y amiga por más de medio siglo, el auténtico motivo de su existencia.
Quienes les conocieron aseguran que eran el uno para el otro; ejemplos de amor y entrega mutuos. Vidas sin las cuales no hay más.





lunes, 14 de octubre de 2013

Preferencias

Hay canciones que conmueven y emocionan. Versos plagados de sentimientos. Frases de protesta, lucha o indignación. Palabras de amor, fe, justicia y esperanza.
Y las hay -canciones también- que se convierten para uno en su emblema y modo de vida. Es cuestión de gustos y preferencias.



                            


domingo, 29 de septiembre de 2013

Estivales

Parte II

Y casi con la brevedad de un parpadeo, llegan y transcurren los días de vacaciones.
La tournée, en esta ocasión, dará comienzo en un ferry. El destino: la isla balear. Eivissa se convierte durante algunas jornadas en nuestro lugar de residencia y descanso.
Sant Antoni nos sorprenderá por su población -prácticamente exclusiva- de guiris; y los isleños por ser gente sobradamente agradable y solícita. Desde la mañana hasta el crepúsculo recorremos en un pequeño Peugeot 208 las angostas carreteras y sus curvas de vértigo. Los polvorientos caminos de tierra y vegetación silvestre confluyen en espectaculares acantilados y calas de aguas cristalinas. Ante nuestras atónitas miradas se descubren paisajes paradisíacos, repletos de calma y naturaleza. Un ocaso de timbales cubre la costa de serenidad, recordándonos aquella sensación -tantas veces lejana- de armonía y libertad. Las sabrosas comidas, los paseos nocturnos por la capital, las exposiciones solares en playas de ensueño... todo ello se alterna con una animada tarde en catamarán, donde la adrenérgica experiencia de un paseo en moto acuática será -sin duda- un hecho difícil de olvidar.
En cada travesía, canciones y melodías adquieren más que nunca un sentido personal, como si hubiesen sido engendradas para relatar tu propia historia.




De nuevo en la península, es incuestionable poner rumbo a casa. Tu bienvenida es un aliciente más para estar aquí. Aun limitado en tus movimientos te colmas de ánimo y vigor para seguir adelante; te alzas vivaracho tras cada caída. Eres ejemplo sin apenas saberlo. 
El regreso al puebloal hogar, nos hace redescubrir tiempos pasados, tomar conciencia del transcurso de los años. Anima saber que, pese a todo, "no estamos tan mal". Las marchas matutinas (estar en forma en familia), los desayunos y festines caseros, las siestas hasta media tarde, los diálogos y sus diferentes puntos de vista, las preocupaciones con sus noches de insomnio, los sueños que comienzan a cumplirse, los logros.... Todo ello es parte constituyente de nuestro día a día; una vida en común.

Y entre viajes y excursiones hay cabida para encuentros y conversaciones de profunda ayuda y emotividad. Momentos en los que recuerdas -por si se había olvidado- que el miedo, las dudas y el fracaso son agentes comunes a la propia condición humana. Encuentras aliento y esperanza en cada palabra; y aprendes a seguir hacia delante.




El cierre lo pone el fin del periodo estival y un concierto que hace vibrar todo un teatro. Una escena, única e inolvidable, en que se suceden letras de otros tiempos y de ahora. Canciones que de un gran salt te trasladan al mar o a evocar aquella vieja banda de rock. En inmejorable compañía, con todos en pie, se entona al unísono: "... avui l'amor, per fi, retorna a la ciutat..".