lunes, 27 de septiembre de 2010

Vuelvo

Vuelvo a dejarme seducir por tu llegada. A esperar con impaciencia el reencuentro.
Vuelvo a llorar. A reír.
A pasar noches en vela; tardes dialogando.

Vuelvo a sorprenderme. A compartir.
A desnudar emociones y desengaños.
Vuelvo a pintar de azul el cielo. A imaginar el mañana perfecto.

Vuelven las llamadas. Tu voz.
Las promesas incumplidas. Nuestros sueños divididos.
Vuelven las preguntas sin respuesta. Las frágiles despedidas.

Vuelves. Siempre ceñido de incertidumbre y misterio.
Espontáneo, divertido. Con sonrisas y proyectos.
Vuelves con mil oportunidades tras cada tropiezo.

Vuelves. Vuelvo.


martes, 10 de agosto de 2010

Un Soplo de Vida

Aquella primera vaharada que penetra y acoge el pecho del recién nacido, es la misma que -como un suspiro- abandona al individuo. Es ése el mismo hálito que separa vida y muerte.

La respiración cede. Y en ese aire que se escapa, también huye nuestra alma, nuestro espíritu, nuestra esencia.
En ese frágil equilibrio oscilamos, entregando en cada exhalación una parte de nosotros.


Para quienes lidiamos diariamente con la enfermedad, el trabajo no siempre resulta fácil. Uno tiene que enfrentarse con frecuencia a multitud de dilemas personales, éticos y morales. Surge la confrontación de pareceres, ideas y principios en el entorno del paciente. El personal sanitario debe aceptar y reconocer la muerte como proceso inherente a la vida; teniendo el deber de transmitirlo a quienes velan por el bienestar del enfermo. Muerte no es sinónimo de fracaso. Simplemente, el cuerpo se agota, se rinde y se entrega.

En la práctica clínica, la exigencia por parte de los familiares es -en ocasiones- desmesurada. La presión ejercida nos lleva a tomar decisiones y emprender acciones diagnóstico-terapéuticas inútiles y sin esperanza ("encarnizamiento terapéutico").
El profesional sanitario tiene que asegurar el alivio del dolor y mantener la calidad de vida de sus pacientes.

Nos empeñamos demasiado a menudo en evitar un desenlace ineludible.
Posiblemente, aún no hayamos llegado a comprender que formamos parte de un ciclo que tiene un principio y un fin; que es la cesión de ese aliento que nos sustenta y se renueva.

domingo, 1 de agosto de 2010

Bella Lombardía (II)

Un paseo norteño

De historia y cultura ancestrales, Italia es un país que a nadie deja indiferente. La majestuosidad y grandeza de sus construcciones arquitectónicas, su característica gastronomía, el clima mediterráneo; es fácil dejarse seducir por la belleza de su naturaleza y el esplendor de su arte.


Los días posteriores los dedicamos a conocer las ciudades circundantes. Nos sustentamos a expensas de caffè macchiato, brioches, pizzas, pasta y helados. En este recorrido en pareja nos convertimos en auténticos nómadas urbanos. A mi hermano le confío lo referente al idioma y la comunicación interpersonal -para algo estudió italiano en Bachillerato-. Yo asumo la organización del viaje (que no es poco) y el cuidado de mi semejante.
Caminamos. Retratamos aquellos momentos que consideramos irrepetibles. Continuamos caminando. Cada jornada culmina con los pies lacerados y el cuerpo exhausto. Cada amanecer nos sorprende con una nueva lesión pruriginosa (malditos mosquitos italianos!!!!!).


Segundo día: Turín (Torino). Situada en la vecina región del Piamonte. Entre los lugares de interés, destacan la Mole Antonelliana, la Piazza San Carlo, el Palazzo Reale, la Catedral, la Piazza Vittorio Veneto y el Monte dei Cappuccini. Tan sólo a una hora y 50 minutos de Milano, es una localidad que merece la pena conocer.

Tercer día: Bérgamo. De nuevo en la región lombarda. Ésta es, sin lugar a dudas, la mejor ciudad de todas las que hemos tenido la oportunidad de conocer en esta ocasión. En ella, es imposible no admirarse del hermoso contraste que ofrecen las dos partes de la ciudad (Città Alta y Città Bassa). Colina y llanura sustancialmente diferentes pero unidas. El recorrido de la Ciudad Alta marca nuestro objetivo. La subida en bus y funicular y el descenso a pie nos ofrecen una visión completa de los paisajes y ambientes. Se trata de un espacio rico en historia y testimonios del pasado. El estilo medieval de sus torres y calles fascina a cuantos la recorren.

Cuarto día: Pavía. Apenas 25 minutos de tren nos separan de esta capital situada al sur de Milano. Somos recibidos en una atmósfera de lluvia y aguacero que, limitados en el tiempo, dan paso a un ambiente cálido y soleado. Ciudad fácilmente transitable. Resulta reconfortante el paseo a orillas del río Ticino.


Y tras este breve peregrinaje por tierras lombardas, regresamos a Milán. Allí, después de 10 horas aeroportuarias, lectura incesante y un estado de duermevela, embarcamos de nuevo rumbo a España; nuestro hogar.

Bella Lombardía (I)

La travesía

Nunca pensé que la vida de las abejas -seres eusociales- pudiese interesarme tanto; sus conductas, "danzas" y formas de comunicación con el resto de miembros de la colmena. Absorta, escucho con atención la explicación magistral.
Entonces me recuerdo de niña, imaginándome experta zoóloga analizando el comportamiento animal en cualquier punto de la sabana africana... Un sueño que, a pesar del transcurso del tiempo, aún se aferra con fuerza y del que es difícil escapar.

Conversaciones sobre Ciencia y lectura marcan el inicio de nuestras andanzas por tierras lombardas. Un viaje que, sin duda, estará marcado por las risas, las anécdotas, los malditos mosquitos chupa-sangre y una buena dosis de paciencia.
El trayecto hacia Madrid transcurre sin sobresaltos, únicamente retrasado por motivos de tráfico. La T1 de Barajas nos acoge; comienza una larga espera. La misma que nos priva de sueño y comodidad. Me alegro de ser joven... estos cuerpos lo aguantan todo!!!

Tocamos tierra. Estamos en Milán. Un viejo y estridente metro nos traslada hacia nuestro destino: el hotel. Sinceramente, creí que sería una habitación de mayor envergadura, que no cobrarían por hacer uso del aire acondicionado y que el desayuno estaría incluído...

La ciudad no sorprende demasiado. Il Duomo, la Galería Vittorio Emmanuelle, el Palacio Real, el Jardín Público, el Castillo Sforzesco... Un paseo por los puntos turísticos de mayor interés nos da una idea del estilo y el ambiente cosmopolita de la urbe.
Destaca la abundante población inmigrante, el gris plomizo de los edificios, el acelerado ritmo de los milaneses y los WC "públicos" con cobro de entrada (muy típico en Italia).

Cerramos la jornada con un buen gelatto italiano y nos retiramos a descansar. El viaje ha sido extenuante, y aún quedan varios días por delante. De hecho, esto no es más que el comienzo de una aventura que sólo acaba de empezar.




lunes, 15 de marzo de 2010

55º39'S 67º52'O

El ímpetu del oleaje golpeaba contra babor. Los gélidos vientos del Sur helaban sus mejillas; y los cabos abrasaban unas manos ya agrietadas por el tiempo y su inclemencia.
Sin embargo, un intenso fuego ardía en su interior. Era su instinto de supervivencia y el deseo de alcanzar su sueño lo que le impedía abandonarse en ese duelo de titanes.
Aquella naturaleza indomable y la inmortalidad de los minutos que transcurrían eternos constituían un desafío digno de afrontar.
La aventura en la que había decidido embarcarse se estaba llevando a cabo... No era ahora el momento de cesar en su empeño.
Tomó el mando de su barco. Calculó coordenadas y planificó una ruta alternativa.
Su experiencia en navegación era, sin duda, intachable.
El océano se había convertido en su mayor maestro. Junto a él, concibió la pequeñez de su existencia, aprendió valores como la humildad o el respeto, y comprendió la importancia del trabajo y el esfuerzo.
Dirigido por su agudeza buscó el soplo de un viento a favor. A medida que el vendaval remitía, se dejaba llevar hacia aguas calmas; comprendiendo, al fin, que era el mar quien le guiaba.

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Abrió los ojos. En mitad de la sala de aquella Estación de Ferrocarril observaba a la multitud. Una marea de individuos se agolpaba -ensimismada- en la puerta de embarque. Nadie con quien poder dialogar. Ni una sola mirada con la que cruzarse.
Sintió frío. Una vacía sensación de soledad que le entumecía el corazón. Rodeado de ausencia e incomunicación añoró encontrarse en alta mar.
Al menos la brisa conversaba; las estrellas le guiaban en sus noches de travesía; y la inmensidad del horizonte le otorgaba aquello con lo que siempre había soñado: la libertad.


martes, 22 de diciembre de 2009

Meu Desejo

“Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar. […]

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros. […]

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices. […]

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol. […] “

Te deseo. Víctor Hugo

Mis mejores deseos de felicidad y fortuna para todos aquellos que comparten parte de mi tiempo, mi historia y mi vida. Y para todos quienes, aún en lo ajeno, coincidirán en mi camino. Para los que se marcharon, y los que están por venir.

Mucha Salud y Paz en vuestro entorno. Que la ilusión y el empeño os acompañen a cada paso. Sean grandes vuestras conquistas y viables vuestros retos.

Que sigamos compartiendo muchos sueños más!!

¡¡Feliz 2010!!

lunes, 9 de noviembre de 2009

Sólo Tú

Son cuatro los años que se cumplen desde que nos despediste.
Cuatro años haciéndote presente en cada uno de nuestros días; sintiéndote, si cabe, aún más cercana.

Amante, compañera y amiga. Siempre alegre y entusiasta, compartiendo con los tuyos el amor, la ilusión y la felicidad que te desbordaba.

Confidente y consejera. Sólo tú conocías nuestras inquietudes, secretos y preocupaciones; y las sentías como propias.

Viajera, aventurera. Contigo pudimos conocer lugares que aún hoy no hemos visitado.

Soñadora. Nos invitaste a formar parte de un mundo de esperanza y optimismo del que muchos no hemos querido salir.

Incansable luchadora. Llena de coraje, valor y confianza. Nadie mejor que tú ha podido transmitirnos esa capacidad de aceptación y superación. Ese hacer frente a la adversidad.

De sólidas creencias y profunda fe. Eres sin duda alguna punto de referencia para nosotros; apoyo en nuestras flaquezas y aval de nuestros triunfos.

Doctora y paciente. Nos mostraste la vulnerabilidad de la naturaleza humana y la inmensa fortaleza del espíritu. Caminaste con pasos firmes y decididos, convirtiéndote en nuestro más claro ejemplo de vida.

Gracias hoy, mañana y siempre. Por aventurarte a ser nuestro ángel y estrella. Por hacernos vivir tu Carpe Diem. Por tu fiel compañía a cada paso del camino. Porque continúas formando parte de nuestras vidas: GRACIAS.