Nadie conoce tu historia, aunque no sería difícil imaginarla.
Se podría decir que tuviste a bien nacer el día que aquella chica te encontró deambulando por las aceras de su barrio. Las torrenciales lluvias de los días previos te dejaron a las puertas de su casa.
Se desconoce tu origen. Quién sabe si formaste parte de los tantos millones de gotas de agua que cayeron esa tarde...
Sólo se sabe que apareciste en condiciones precarias, como si la propia vida te hubiese pasado por encima. El frío y la humedad se tornaron enemigos, y la fragilidad de tu pequeño cuerpo se vio debilitada.
Aquella mano fue tu amparo y custodia. Los cuidados y la atención que recibiste se convirtieron en la mejor medicina, y tu recuperación fue rápida y evidente.
Es entonces cuando aquellas fotos te acercaron a nosotros...
Y hoy, llegas a casa. Interprétalo como un nuevo renacer.
Sorprende tu confianza y serenidad, y la increíble ternura que inspiras. Te presentas juguetona y aventurera, en una búsqueda incesante de caricias y arrumacos. Eres sigilosa, educada, prudente y discreta. Y todo ello pese a ser tan joven.
De mirada transparente y carácter afectivo, tus actitudes nos conmueven. Tienes "alma" de superviviente.
Nadie conoce tu historia... Pero es ahora cuando nos toca compartirla contigo ^+^
Internista y soñadora. Natural de un lugar llamado mundo. Creciendo, aprendiendo, compartiendo y dejándome sorprender
martes, 20 de noviembre de 2012
domingo, 11 de noviembre de 2012
Acordes de domingo
Porque hoy es de esos días en que la lluvia y el sofá te invitan a quedarte en casa.
¡Imposible prescindir de ellos! :)
¡Imposible prescindir de ellos! :)
miércoles, 17 de octubre de 2012
Rotante sistémica
La alarma del reloj suena; y apenas despuntan los primeros rayos de sol. Granada amanece entre húmedas calles rociadas por aguas públicas. La jornada comienza temprano con sesiones clínicas que ocupan el inicio de la mañana. En ocasiones, hay suerte y tiempo suficiente para compartir un buen café.
Gran parte de la carga asistencial se concentra en las consultas. Allí es donde comencé... todo un reto para mí. De un lado, las diferencias en el manejo del paciente respecto a la planta de hospitalización (tiempos de actuación, enfoque clínico, seguimiento terapéutico...). Del otro, la dificultad añadida de tratarse de un campo de la patología que en gran medida desconozco.
Afortunadamente, el soporte humano facilita mucho el trabajo. El ambiente laboral es cordial y distendido; y no ha resultado complicado encontrar mi lugar en este nuevo entorno.
Tampoco deja de ser peculiar la sensación de estar en casa y sentirse forastera. El reencuentro con viejos compañeros de facultad y antiguos maestros de la Medicina favorece la integración y el desarrollo del quehacer diario.
A día de hoy, nos encontramos rotando por la sección de Enfermedades Sistémicas cuatro residentes: tres de ellos pertenecemos a otros hospitales. Hemos creado un grupo muy simpático y diverso.
Las cañas están a la orden del día. El tapeo se ha convertido en las últimas semanas en mi sustento y dieta habitual. Las relaciones sociales raramente se forjan sin aperitivo de por medio ^+^
La experiencia, positiva en todos los casos, es un puente al aprendizaje y el crecimiento personal.
El estudio y la preparación de casos y artículos se combinan con los momentos de ocio y vida social.
La convivencia, además, está siendo todo un desafío y puesta a prueba particular. Una gran oportunidad para fortalecer la paciencia y acrecentar la tolerancia. De momento, sin quejas reseñables... ¡¡Seguiremos informando!!
Gran parte de la carga asistencial se concentra en las consultas. Allí es donde comencé... todo un reto para mí. De un lado, las diferencias en el manejo del paciente respecto a la planta de hospitalización (tiempos de actuación, enfoque clínico, seguimiento terapéutico...). Del otro, la dificultad añadida de tratarse de un campo de la patología que en gran medida desconozco.
Afortunadamente, el soporte humano facilita mucho el trabajo. El ambiente laboral es cordial y distendido; y no ha resultado complicado encontrar mi lugar en este nuevo entorno.
Tampoco deja de ser peculiar la sensación de estar en casa y sentirse forastera. El reencuentro con viejos compañeros de facultad y antiguos maestros de la Medicina favorece la integración y el desarrollo del quehacer diario.
A día de hoy, nos encontramos rotando por la sección de Enfermedades Sistémicas cuatro residentes: tres de ellos pertenecemos a otros hospitales. Hemos creado un grupo muy simpático y diverso.
Las cañas están a la orden del día. El tapeo se ha convertido en las últimas semanas en mi sustento y dieta habitual. Las relaciones sociales raramente se forjan sin aperitivo de por medio ^+^
La experiencia, positiva en todos los casos, es un puente al aprendizaje y el crecimiento personal.
El estudio y la preparación de casos y artículos se combinan con los momentos de ocio y vida social.
La convivencia, además, está siendo todo un desafío y puesta a prueba particular. Una gran oportunidad para fortalecer la paciencia y acrecentar la tolerancia. De momento, sin quejas reseñables... ¡¡Seguiremos informando!!
jueves, 30 de agosto de 2012
Delirios oníricos
Lejos de haber sido una mala guardia; la de ayer no fue mucho más que un esperado re-encuentro laboral.
¿Cómo es la percepción desde fuera?.
Pasaré otro día a preguntar.
Trabajar en compañía de amigos siempre hacen más llevaderas las largas horas de desvelo y valoraciones clínicas.
Al caer la noche, la mayoría se retira a descansar un rato. En esos momentos en los que entras a la habitación, es cuando te percatas de que no hay nada más irritante que verse privado del reposo nocturno.
La asfixiante atmósfera que envuelve el dormitorio dificulta la conciliación del sueño, generándose un estado de "duermevela" en el que eres incapaz de liberarte de la fatiga y el estrés de la jornada. Cualquier ruido se convierte entonces en la génesis de delirios oníricos que te sumergen en una vivencia tan absurda como real. Se vivifican los anhelos más recónditos del subconsciente y te embarcas en un dinámico viaje hacia el mundo de la fantasía y la ficción. Sueños que interpretas y protagonizas bajo tu propio guión.
Despiertas, y te descubres de nuevo en ese estrecho e incómodo colchón, con las sábanas hasta la barbilla porque a alguien se le ocurrió de madrugada "acondicionar" el habitáculo.
Son las 10 am. Como en cada saliente, aprovecho para comprar en una frutería cercana. Acostumbro a llevarme siempre el mismo género. Esta vez me sorprende que el tendero me recuerde. Reconoce -además- los mismos pantalones rojos que llevaba hace un par de semanas. Entablamos una breve conversación en la que infiere conclusiones a partir del color de mi ropa. Salgo de la tienda y reflexiono acerca las civilizaciones, las culturas y la forma de proyectarnos al mundo.
¿Cómo es la percepción desde fuera?.
Pasaré otro día a preguntar.
lunes, 27 de agosto de 2012
... Dejarse llevar...
Una gélida brisa entraba por la ventana. Eran días en los que -afortunadamente- el tiempo había concedido una tregua a la ciudad. El bochornoso calor del verano retrocedía a favor de unos vientos alisios que llegaban cargados de humedad y esencias.
El rocío matutino empañaba los cristales de su habitación, y a través de aquéllas cortinas de seda se colaba ese aroma del algarrobo que le recordaba a su niñez.
Sola, sobre su cama, doblaba meticulosamente la ropa que pretendía usar durante los próximos meses.
La maleta iba repleta. Debería prescindir de aquella cazadora que tanto le gustaba... "¡Ya tendré ocasión de comprarme una nueva!"- pensaba.
Los viajes siempre fueron su pasión: el pretexto perfecto para salir de su rutina, embarcarse en nuevos propósitos o simplemente impregnarse de costumbres y culturas ajenas a ella.
Echó un último vistazo y comprobó que no olvidaba nada. Tan solo dejaba atrás su pequeña y acogedora casa; aquel habitáculo que le proporcionaba su pedacito de intimidad y recogimiento.
Cargó el coche y emprendió rumbo a casa. Su ciudad natal la esperaba inalterable, poderosa y rejuvenecida. El regreso, tras años alejada de su cobijo, se le antojaba ahora todo un desafío. Un lugar cercano y desconocido a la vez.
Cavilaba acerca de su llegada. Y en la innegable desazón que le producía la vuelta, le acompañaba la convicción de ver cumplidos sus anhelos. Era otro tiempo, pero la misma ciudad. Volvía, esta vez, para dejarse llevar.
El rocío matutino empañaba los cristales de su habitación, y a través de aquéllas cortinas de seda se colaba ese aroma del algarrobo que le recordaba a su niñez.
Sola, sobre su cama, doblaba meticulosamente la ropa que pretendía usar durante los próximos meses.
La maleta iba repleta. Debería prescindir de aquella cazadora que tanto le gustaba... "¡Ya tendré ocasión de comprarme una nueva!"- pensaba.
Los viajes siempre fueron su pasión: el pretexto perfecto para salir de su rutina, embarcarse en nuevos propósitos o simplemente impregnarse de costumbres y culturas ajenas a ella.
Echó un último vistazo y comprobó que no olvidaba nada. Tan solo dejaba atrás su pequeña y acogedora casa; aquel habitáculo que le proporcionaba su pedacito de intimidad y recogimiento.
Cargó el coche y emprendió rumbo a casa. Su ciudad natal la esperaba inalterable, poderosa y rejuvenecida. El regreso, tras años alejada de su cobijo, se le antojaba ahora todo un desafío. Un lugar cercano y desconocido a la vez.
Cavilaba acerca de su llegada. Y en la innegable desazón que le producía la vuelta, le acompañaba la convicción de ver cumplidos sus anhelos. Era otro tiempo, pero la misma ciudad. Volvía, esta vez, para dejarse llevar.
domingo, 8 de julio de 2012
Ejecución Sanitaria
Vivimos en tiempos difíciles, de eso no hay duda. Y a pesar de que una marea roja nuble efímeramente nuestra visión, colmando de ilusiones y esperanza el corazón de los españoles; las dificultades económicas siguen ahí.
No hablaré del Ibex 35, de los créditos, ni del déficit público. Ni tan siquiera nombraré a la archiconocida prima de riesgo.
Me referiré, simplemente, a la profunda preocupación que me suscita el problema social que se nos presenta: los recortes en Sanidad.
España, cuyo Sistema Nacional de Salud ha sido ejemplar, garantizando siempre la atención pública e integral de todos los ciudadanos, se haya en este aspecto sobre la cuerda floja.
En la Región de Murcia, los residentes nos convertimos ahora en las nuevas cabezas de turco de las "extraordinarias medidas de ajuste presupuestario". Si ya nos tuvimos que apretar los cinturones hace unos meses, y resignarnos a trabajar jornadas de 24 horas cobrando sólo 17; se nos insta ahora a reducir nuestro número de guardias en pro del ahorro y la reducción de gastos...
Señores, ¿qué parte de "la Salud es lo primero" no entienden?.
Llegados a este punto, quizá lo razonable sea disminuir la oferta de plazas MIR/FIR/PIR/EIR... o incluso el acceso universitario a estas disciplinas en los años venideros; si es que el problema real -como aventuran algunos- es el exceso de personal sanitario.
No hay derecho a poner en jaque el trabajo y entusiasmo de quienes, desde hace años, hemos invertido un enorme esfuerzo, tiempo y dedicación para formarnos de forma cualificada, científica y humana.
Nosotros (médicos, enfermeros, psicólogos, farmacéuticos) trabajamos para garantizar una atención sanitaria competente, universal y capacitada.
La puesta en marcha de estas medidas garantiza una reducción del coste, sí. El ahorro estatal de más de 1000 horas de formación profesional, de asistencia al paciente y de génesis y cuidados en salud pública.
No hablaré del Ibex 35, de los créditos, ni del déficit público. Ni tan siquiera nombraré a la archiconocida prima de riesgo.
Me referiré, simplemente, a la profunda preocupación que me suscita el problema social que se nos presenta: los recortes en Sanidad.
España, cuyo Sistema Nacional de Salud ha sido ejemplar, garantizando siempre la atención pública e integral de todos los ciudadanos, se haya en este aspecto sobre la cuerda floja.
En la Región de Murcia, los residentes nos convertimos ahora en las nuevas cabezas de turco de las "extraordinarias medidas de ajuste presupuestario". Si ya nos tuvimos que apretar los cinturones hace unos meses, y resignarnos a trabajar jornadas de 24 horas cobrando sólo 17; se nos insta ahora a reducir nuestro número de guardias en pro del ahorro y la reducción de gastos...
Señores, ¿qué parte de "la Salud es lo primero" no entienden?.
Llegados a este punto, quizá lo razonable sea disminuir la oferta de plazas MIR/FIR/PIR/EIR... o incluso el acceso universitario a estas disciplinas en los años venideros; si es que el problema real -como aventuran algunos- es el exceso de personal sanitario.
No hay derecho a poner en jaque el trabajo y entusiasmo de quienes, desde hace años, hemos invertido un enorme esfuerzo, tiempo y dedicación para formarnos de forma cualificada, científica y humana.
Nosotros (médicos, enfermeros, psicólogos, farmacéuticos) trabajamos para garantizar una atención sanitaria competente, universal y capacitada.
La puesta en marcha de estas medidas garantiza una reducción del coste, sí. El ahorro estatal de más de 1000 horas de formación profesional, de asistencia al paciente y de génesis y cuidados en salud pública.
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