Ya nada le perturbaba. Ni tan siquiera aquella maldita grieta en el parabrisas de su coche. Tampoco la desconvocatoria de una cena que prometía ser un encuentro inolvidable. Y qué decir de las despedidas, el adiós a tantos años de trabajo. Nada.
El tiempo le había otorgado serenidad y sensatez; un ir y venir de circunstancias que habría superado sin mediación ni dilemas. Cada día lo enfrentaba como una nueva puesta a prueba.
Durante toda su vida trató con multitud de personas, diversas y peculiares. Contrarias en creencias, estilos y personalidades. Aprendió de la contrariedad, y superó con entereza y osadía las dificultades del camino. Ya nada le alteraba. Nada.
Nada salvo aquellos ojos vidriosos y su voz queda y rota al otro lado de la línea. La decepción y la incertidumbre habitaban ahora una misma mente y un mismo espacio. Rehusaba ver su pilar y sustento quebrado por el golpe de la ambición. La codicia había roto un saco que desde tiempo atrás andaba raído.
Sólo le turbaba la distancia que les mantenía alejados en días como aquellos, donde un abrazo o un café podrían hacer más llevadera esa crónica y desgastada situación. Únicamente eso.
Aquella noche había descubierto la fugacidad de la vida; el hombre como ser caduco y vulnerable.
Y evocando sus últimas horas de trabajo matinales, percibía que ya pocas, muy pocas cosas le consternaban. Sentía la fortuna de ser parte de un núcleo férreo y consistente, firme en valores e instruído en integridad.
A través de su ventana divisaba los confines. Abajo, un parque donde los vecinos paseaban sus canes le sumergía en el agrado de imaginar y presentir un futuro de justicia y honradez.
...Donde tu voz...
jueves, 16 de mayo de 2013
sábado, 16 de marzo de 2013
Tiempo
Hablemos de sueños y esperas. De nuestras idas y venidas. De lo aprendido, vivido y degustado.
Hablemos de encuentros y presentaciones. De viajes, danzas y paseos condales. De ruidos, gritos, insomnio.
Hablemos de los recuerdos y las risas. Del idioma, la familia, la historia. De tus aflicciones y nuestras preocupaciones. De "lo que quieras, pero hablemos... Que hablando pasan los días que nos quedan para irnos..."
Hablemos de encuentros y presentaciones. De viajes, danzas y paseos condales. De ruidos, gritos, insomnio.
Hablemos de los recuerdos y las risas. Del idioma, la familia, la historia. De tus aflicciones y nuestras preocupaciones. De "lo que quieras, pero hablemos... Que hablando pasan los días que nos quedan para irnos..."
lunes, 11 de febrero de 2013
Barcelona
Semana Primera
Esquistosomiasis, filariasis, larva cutánea migrans, malaria, giardiasis, Chagas, ETS... Consejos a viajeros... Por la consulta pasan a diario patologías importadas de regiones tropicales. Un incesante ir y venir de (unos) jóvenes y (otros) veteranos viajeros, que portan experiencias, preocupaciones, hábitos, y algún que otro molesto parásito.
Cooperación, turismo, trabajo. Tantas son las motivaciones como la diversidad de dolencias que asistimos a diario.
Y horas de estudio; de eso tampoco falta.
International food.
Aprovechando los fines de semana sin menú hospitalario, optamos por satisfacer nuestros paladares con exquisitos manjares internacionales :)
"... ¡¡Que la vida es un Carnaval!!"
Y de Barcelona a Sitges. Apenas 35 minutos de tren. No podíamos permanecer ajenas a su famoso carnaval.

Y pese al ambiente festivo, aprovechamos también para callejear un poco y empaparnos de la historia y curiosidades que nos ofrece este municipio costero, típicamente mediterráneo.


Esquistosomiasis, filariasis, larva cutánea migrans, malaria, giardiasis, Chagas, ETS... Consejos a viajeros... Por la consulta pasan a diario patologías importadas de regiones tropicales. Un incesante ir y venir de (unos) jóvenes y (otros) veteranos viajeros, que portan experiencias, preocupaciones, hábitos, y algún que otro molesto parásito.
Cooperación, turismo, trabajo. Tantas son las motivaciones como la diversidad de dolencias que asistimos a diario.
Y horas de estudio; de eso tampoco falta.
International food.
Aprovechando los fines de semana sin menú hospitalario, optamos por satisfacer nuestros paladares con exquisitos manjares internacionales :)
"... ¡¡Que la vida es un Carnaval!!"
Y de Barcelona a Sitges. Apenas 35 minutos de tren. No podíamos permanecer ajenas a su famoso carnaval.
Y pese al ambiente festivo, aprovechamos también para callejear un poco y empaparnos de la historia y curiosidades que nos ofrece este municipio costero, típicamente mediterráneo.
Y por supuesto, la ciudad. Seguimos paténdola como el primer día.
Una maravilla para disfrutarla con los cinco sentidos.
Y así transcurrió la semana. Hoy da comienzo una nueva, para seguir llenando de recuerdos e imágenes esta experiencia.
*Fotos obtenidas desde mi 4S ^+^
martes, 5 de febrero de 2013
Ciutat Comtal
Aterrizamos antes de la hora prevista. Fue un vuelo breve y tranquilo. Tan sólo el hecho de que los trabajadores de seguridad aeroportuarios no se percatasen del bote de líquido para lentes de contacto en mi equipaje de mano, era el anticipo de que todo iba a salir bien.
Llegamos a la ciudad; impresionaba el abundante tránsito de vehículos por las calles. Estábamos en la segunda capital de provincia más poblada de España.
El hotel, que con tanto detalle y refinamiento se anunciaba en la web, resultó ser una pensión de 2 ** en la que la cama de 2 m de largo x 1'05 m de ancho ocupaba la práctica totalidad de la habitación.
Hube de hacer malabares para encajar el equipaje en aquel cubículo. La ausencia de armario (en su lugar habría un perchero con dos perchas) terminó de aturdirme por completo.
La fortuna y el buen hacer de la gente hizo que no precisase más de dos noches en aquella covacha.
Hemos tenido un grato recibimiento. Desde nuestra llegada, todos se han mostrado muy cercanos y colaboradores. El idioma no está suponiendo obstáculo alguno.
Conseguimos alojamiento en un piso, teniendo a bien compartir el mismo con el hijo de la dueña. ¡¡La convivencia está resultando una auténtica experiencia!! En estas circunstancias, soy consciente de la suerte de tener una familia que se quiere y se respeta :)
La concepción del trabajo y la formación profesional es radicalmente distinta a lo que vengo conociendo. La jornada laboral se amplía hasta las cinco de la tarde, y se dedica mucho tiempo a la investigación.
La rotación, recién comenzada, resulta fascinante: patología infecciosa tropical... las grandes olvidadas. Casualidad y ventura me han hecho coincidir con un compañero de profesión, algo más instruído y experimentado que yo, que me está dando a conocer la perspectiva del trabajo en "el terreno". Me enseña, orienta y acompaña.
La ciudad... es indescriptible. Está llena de magia y perfección. Hay que estar aquí para vivirla, saborearla, disfrutarla.
Llegamos a la ciudad; impresionaba el abundante tránsito de vehículos por las calles. Estábamos en la segunda capital de provincia más poblada de España.
El hotel, que con tanto detalle y refinamiento se anunciaba en la web, resultó ser una pensión de 2 ** en la que la cama de 2 m de largo x 1'05 m de ancho ocupaba la práctica totalidad de la habitación.
Hube de hacer malabares para encajar el equipaje en aquel cubículo. La ausencia de armario (en su lugar habría un perchero con dos perchas) terminó de aturdirme por completo.
La fortuna y el buen hacer de la gente hizo que no precisase más de dos noches en aquella covacha.
Hemos tenido un grato recibimiento. Desde nuestra llegada, todos se han mostrado muy cercanos y colaboradores. El idioma no está suponiendo obstáculo alguno.
Conseguimos alojamiento en un piso, teniendo a bien compartir el mismo con el hijo de la dueña. ¡¡La convivencia está resultando una auténtica experiencia!! En estas circunstancias, soy consciente de la suerte de tener una familia que se quiere y se respeta :)
La concepción del trabajo y la formación profesional es radicalmente distinta a lo que vengo conociendo. La jornada laboral se amplía hasta las cinco de la tarde, y se dedica mucho tiempo a la investigación.
La rotación, recién comenzada, resulta fascinante: patología infecciosa tropical... las grandes olvidadas. Casualidad y ventura me han hecho coincidir con un compañero de profesión, algo más instruído y experimentado que yo, que me está dando a conocer la perspectiva del trabajo en "el terreno". Me enseña, orienta y acompaña.
La ciudad... es indescriptible. Está llena de magia y perfección. Hay que estar aquí para vivirla, saborearla, disfrutarla.
domingo, 27 de enero de 2013
Desde aquel rincón
Todo está a punto.
Tan sólo un vistazo más... poco queda ya del decorado en el pequeño salón.
Aquel sofá fue guarida y cobijo. Mi pequeño rincón.
Desde él observo el transcurso de este último año: amigos, familia, emociones, inspiración.
Despido a la soledad con un gesto provisional; volveremos a reencontrarnos.
Tan sólo un vistazo más... poco queda ya del decorado en el pequeño salón.
Aquel sofá fue guarida y cobijo. Mi pequeño rincón.
Desde él observo el transcurso de este último año: amigos, familia, emociones, inspiración.
Despido a la soledad con un gesto provisional; volveremos a reencontrarnos.
lunes, 14 de enero de 2013
Invierno
El pérfido frío penetra por las hendiduras de aquel enorme ventanal. Afuera, un viento iracundo sopla con el ímpetu y la fuerza de quien exhala su último aliento en un campo de batalla. No hay freno para tan bélico elemento. Adentro, la técnica se empecina en mantener un ambiente cálido y confortable, procurando un equilibrio entre la realidad exterior y el microcosmos del hogar. Pero aquella corriente se filtra sin permiso, generando certeros cortes sobre inermes superficies. En su interior yacen unas manos agrietadas por las inclemencias naturales.
No hay duda de su llegada. El invierno hace entrada de forma notoria tras unos meses de silencio.
No hay duda de su llegada. El invierno hace entrada de forma notoria tras unos meses de silencio.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Volver
Otra etapa que termina.
Y el tiempo que no se detiene... Corre, vuela; fluye como agua entre las piedras. Se desvanece entre risas y abrazos. Transcurre rápido y fugaz; impávido y veloz.
A sólo dos meses de mi llegada, es hora de rehacer el equipaje. Y de nuevo, la despedida.
Adiós a semanas de intensas consultas, horas de escucha y consejos recíprocos; a esbozos de sonrisas tras espontáneos comentarios.
La pequeña habitación se ha convertido en confesionario y búsqueda de soluciones a preguntas sin respuesta. Tras la mesa del consultorio he crecido y rejuvenecido.
Atrás quedan, también, las labores polifacéticas y las desconsideradas maneras de comportamiento; aún persiste cierta falta de educación en algunos sectores.
Se acabaron aquellas guardias de risas y aleccionamiento, de turnos nocturnos sin llamadas, de invariables comidas indigestas.
Han sido días de aprendizaje y autodidactismo, de buscar incentivos que aporten un atisbo de esperanza a tantas vidas abatidas. Gentes que hacen de su rutina una lucha por la supervivencia, convivientes del dolor, compañeros de la adversidad.
Rostros y nombres conocidos -ahora sí- que han generado más de un desvelo. Y alguna pérdida, en lo sentimental y en lo corpóreo.
Fueron momentos de compartir vivencias y costumbres entre tapas y cervezas. Los paseos por Granada, las copas de medianoche. La visita que tanto se hizo esperar :)
El Congreso fue un paréntesis en esta experiencia, una oportunidad para reunirnos en la capital y ofrecernos algo de formación y juergas madrileñas. El reencuentro con viejos amigos convirtió el fin de semana en un retorno al pasado; permitiéndome reparar en que, a pesar del tiempo, la amistad perdura.
Ahora vuelvo a mi realidad, aquélla por la que opté y que en gran parte he echado de menos. Será un regreso temporal; pronto tocará de nuevo hacer maletas. ¿Destino?, la ciudad condal.
Y el tiempo que no se detiene... Corre, vuela; fluye como agua entre las piedras. Se desvanece entre risas y abrazos. Transcurre rápido y fugaz; impávido y veloz.
A sólo dos meses de mi llegada, es hora de rehacer el equipaje. Y de nuevo, la despedida.
Adiós a semanas de intensas consultas, horas de escucha y consejos recíprocos; a esbozos de sonrisas tras espontáneos comentarios.
La pequeña habitación se ha convertido en confesionario y búsqueda de soluciones a preguntas sin respuesta. Tras la mesa del consultorio he crecido y rejuvenecido.
Atrás quedan, también, las labores polifacéticas y las desconsideradas maneras de comportamiento; aún persiste cierta falta de educación en algunos sectores.
Se acabaron aquellas guardias de risas y aleccionamiento, de turnos nocturnos sin llamadas, de invariables comidas indigestas.
Han sido días de aprendizaje y autodidactismo, de buscar incentivos que aporten un atisbo de esperanza a tantas vidas abatidas. Gentes que hacen de su rutina una lucha por la supervivencia, convivientes del dolor, compañeros de la adversidad.
Rostros y nombres conocidos -ahora sí- que han generado más de un desvelo. Y alguna pérdida, en lo sentimental y en lo corpóreo.
Fueron momentos de compartir vivencias y costumbres entre tapas y cervezas. Los paseos por Granada, las copas de medianoche. La visita que tanto se hizo esperar :)
El Congreso fue un paréntesis en esta experiencia, una oportunidad para reunirnos en la capital y ofrecernos algo de formación y juergas madrileñas. El reencuentro con viejos amigos convirtió el fin de semana en un retorno al pasado; permitiéndome reparar en que, a pesar del tiempo, la amistad perdura.
Ahora vuelvo a mi realidad, aquélla por la que opté y que en gran parte he echado de menos. Será un regreso temporal; pronto tocará de nuevo hacer maletas. ¿Destino?, la ciudad condal.
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